domingo, 13 de mayo de 2012

Molinos de viento

- Pero... donde vamos?
- Sorpresa...
- Dame alguna pista porfi...
- Te va a gustar!
- Esto no es una pista!!!!

Me va a gustar... No, no me gustó, me encantó...

No sabia donde iba, aunque estaba segura que me iba a gustar, no solo por lo que al final fue, sino porque antes de saber que era ya era feliz pensando en el picnic que nos habiamos montado, con nuestras tortillitas, la sandía fresquita, el "mantel pareo"...

La sensación de que te tapen los ojos y no saber donde vas es muy inquietante, incluso acojona un poco. Perder el sentido de la vista y dejarte llevar es una sensación que no habia vivido antes, es confiar ciegamente (nunca mejor dicho) en la otra persona (aunque una vez te diera de lleno con una columna)... Ir con los ojos tapados, abrirlos y encontrarte ante algo que quieres...

Y allí estuvimos, echando la tarde, viendo molinos que yo esperaba que fueran mas grandes (cual quijote), conociendolos por dentro, como funcionaban, haciendo fotos para unirlas a nuestra pared de cosas que hemos hecho juntos...

Solo puedo decir gracias, gracias por hacerme pasar una tarde maravillosa, sonriendo, conociendo cosas nuevas, riendonos, afotandonos y siendo felices =)

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